Evaluación y diagnóstico
La evaluación inicial incluye entrevista con el responsable del inmueble, revisión de síntomas y, cuando es necesario, inspección por cámara para localizar la obstrucción y evaluar el estado estructural de la tubería. Este paso permite precisar si la intervención puede ser no invasiva o si requiere trabajos complementarios.
La información recogida se documenta en un informe técnico con fotografías del interior de la tubería, descripción del problema y opciones técnicas con sus implicaciones operativas y de costo. El informe facilita la toma de decisiones basada en evidencia.